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Encuesta
sobre vacunación antigripal en la temporada 1999/2000. Grupo Estudio
Gripe
INTRODUCCIÓN
Es bien conocido, que en nuestro país existe una política
de vacunación antigripal muy consolidada en los últimos
años, y en donde las autoridades sanitarias han venido haciendo
un esfuerzo notable en conseguir la aceptación por parte de la
población de la vacuna antigripal, de tal manera que en conjunto
nuestro país representa sin duda uno de los que la cobertura de
vacunación en personas de más de 65 años es muy elevada,
probablemente es el primer país en este sentido. Sin embargo, poco
se conoce de lo que acontece en las poblaciones menores de 65 años
con respecto a la vacuna antigripal, ya que siempre se ha venido insistiendo
a nivel general, la necesidad de vacunación en sujetos de más
de 65 años, pero no en el resto. Por ello, el GEG, se planteó
conocer algo más en cuanto al comportamiento de este amplio segmento
de la población con respecto a la vacuna antigripal, considerando
este objetivo básico del presente estudio.
METODOLOGÍA
Se diseñó un breve cuestionario que atendiera a las principales
variables en materia de vacunación antigripal, basado en los siguientes
parámetros:
- Ámbito
de aplicación.
- Se
ha vacunado o no de gripe esta temporada.
- Presencia
de factores de riesgo ya caracterizados.
- Si
se ha vacunado o no de gripe anteriormente y cuantas veces lo ha hecho.
- Aquellos
que se han vacunado de gripe, lo hizo atendiendo a:
a) Por iniciativa propia.
b) Por consejo del profesional sanitario.
c) Por campaña informativa.
- A
los que no se vacunan de gripe se les pregunta, si es por:
a) No lo creen necesario para ellos.
b) No creen en las vacunas.
c) La vacuna puede empeorar la situación.
- Se
intenta conocer cual es la percepción de la vacuna, centrada
en los siguientes puntos:
a) Le protege
b) No ha notado diferencia
c) Ha sido peor vacunarse
- Se
pregunta si conoce qué es la gripe, dándose una serie
de opciones, entre las que se encuentra de si es o no una enfermedad
vírica.
- Se
intenta averiguar el comportamiento del entrevistado cuando tiene gripe,
incluyendo como posibles respuestas:
a) Va al médico
b) Acude al farmacéutico
c) Se automedica con lo que tiene
d) No toma nada
- Finalmente
se le pregunta si en la época de gripe de este año, ha
tenido algún episodio de catarro con fiebre alta.
Las
entrevistas se hicieron telefónicamente, asegurando una confianza
del 95 %, con una duración mínima de 10 minutos, seleccionando
las siguientes zonas:
Asturias - Badajoz - Baleares - Barcelona - Coruña - Guipúzcoa
- Málaga - Madrid - Sevilla - Valencia - Valladolid - Zaragoza
Todas las preguntas las realizó una empresa dedicada profesionalmente
a este tipo de encuestas.
RESULTADOS
POBLACIÓN ESTUDIADA
La distribución por grupos de población es muy similar en
hombres y mujeres atendiendo al número de habitantes, destacando
la naturaleza urbana de la encuesta en donde tanto en un sexo como en
otro los encuestados en núcleos de más de 200.000 habitantes
se centran en torno al 40 %.
¿SE HA VACUNADO ESTA TEMPORADA?
A la pregunta de si se ha vacunado esta temporada (1999/2000), el 16,3
% de los entrevistados en edades comprendidas entre los 15 a los 65 años,
manifiesta que sí lo ha hecho.
Es mayor el porcentaje de hombres que el de mujeres vacunadas (61% y 39%
respectivamente). Sin embargo, en la distribución global de vacunados
y no vacunados, las cifras son muy parecidas, ya que del total del grupo
de hombres, el 80,6% no se vacunó correspondiendo ese porcentaje
al 87,4% en el caso de total de mujeres encuestadas.
En la distribución por edades vemos como ha sido el grupo de mayor
edad de 56 a 65 años el que con mayor frecuencia se ha vacunado,
ya que de todo el grupo que se ha vacunado el 60 % correspondía
a este grupo etario, mientras que por el contrario ninguno del grupo de
15-25 años fue vacunado esta temporada.
Por grupos de población la distribución de vacunados se
hace mayoritaria en el grupo de más de 200.000 habitantes, porque
es el grupo mayoritario estudiado. Si analizamos la vacunación
por grupos de población atendiendo al número de encuestados
en cada uno de ellos, podemos apreciar como es el grupo de menos de 5.000
habitantes los que se vacunan con un mayor porcentaje, seguido del de
más de 200.000 habitantes. El menor porcentaje de vacunados recae
en el grupo de entre 5-20.000 habitantes, con un 12,79% de vacunados dentro
del grupo entrevistado en núcleos de población correspondiente
al intervalo citado.
Por ciudades, destaca el mayor impacto vacunal en zonas como Madrid, Guipúzcoa
y Valladolid, destacando por su bajo número de vacunaciones, Sevilla,
Zaragoza, Málaga y Palma.
FACTORES DE RIESGO
La distribución de los grupos de riesgo por sexo, nos indican como
en el caso de los hombres se da un mayor número de casos relacionados
con el hábito de fumar y cardiopatía.
Si analizamos los factores de riesgo según la distribución
por edades, vemos como algunos de esos factores, recaen fundamentalmente
en la población más joven estudiada (15-45 años)
como es el caso del asma y del hábito de fumar, mientras que diabetes
e hipertensión lo son en los de mayor edad (46-65 años),
siendo asma, hábito de fumar, diabetes e hipertensión los
factores de riesgo más frecuentes en su conjunto.
En cuanto a la tendencia a la vacunación de la población
con estos factores de riesgo, predomina el no vacunarse, manifestando
una mejor tendencia a la vacuna por parte de los pacientes cardiopatas
(50%) y los diabéticos (33,3%), pudiéndose afirmar el escaso
impacto de la vacunación antigripal, entre los que poseen factores
de riesgo.
¿SE HA VACUNADO DE LA GRIPE ANTERIORMENTE?
Hay un ligero predominio entre los que se han vacunado alguna vez frente
a los que se han vacunado esta temporada, 23,3% y 16,3% respectivamente.
Nuevamente la población masculina presenta mayor porcentaje de
vacunación que la femenina (29% frente al 17%).
Los extremos de edad son los que aportan mayor variación ya que
los que menos se han vacunado anteriormente son los jóvenes de
15-25 años con un 12,5% y los que más lo han hecho han sido
los de 56-65 años con un 32,8 %, observando un aumento gradual
en las vacunaciones anteriores conforme avanza la edad del grupo.
¿CUÁNTAS VECES?
En la distribución de respuestas a esta pregunta llama la atención
que la mayor parte de las mismas se agrupan en torno a los que dicen que
solamente una vez (22,3%) los que dicen que siempre se vacunan (24,5%)
y aquellos que manifiestan que más de 3 veces (26,5%). Sumando
estos dos señala que más de la mitad (51%) de la población
encuestada manifiesta un cierto hábito de vacunarse que contrasta
con el de quienes sólo se han vacunado 1 sola vez. Asimismo el
43,5% de los que sólo se han vacunado una vez pertenece a este
grupo etario. Sería interesante conocer por qué esta cifra
es tan elevada, para descartar que se pensara que con vacunarse una sola
vez frente a la gripe bastaría.
Más preocupante es el dato que aparece al interpretar que es lo
que hacen en esta campaña los que se han vacunado anteriormente
de gripe, ya que se constata que solamente un 55% de los entrevistados
que ya habían recibido alguna vacuna se han vacunado este año,
lo que significa que un 45% no lo ha hecho, es decir, que hay una pérdida
de hábito vacunal en un porcentaje importante y muy llamativo.
Por el contrario sólo el 4,5% de los que no se habían vacunado
anteriormente, lo han hecho ahora, es decir, hay una escasa recuperación
frente a la considerable pérdida de vacunación.
Ciertamente, la pérdida proviene de los que menos veces se han
vacunado anteriormente, ya que los que lo han hecho en la presente campaña
han sido mayoritariamente los que ya se habían vacunado anteriormente
en tres o más veces.
SE HA VACUNADO DE GRIPE
Se han ofrecido tres opciones para aquellos que en algún momento
se han vacunado:
1. Por iniciativa propia
2. Por consejo del profesional sanitario
3. Por campañas informativas directamente
En su conjunto, la población encuestada ha elegido mayoritariamente
la opción por iniciativa propia (43%) y por consejo del profesional
sanitario (48%), y sólo un 9 % por campañas informativas,
aunque habría que pensar que la opción por iniciativa propia,
podría estar influenciada por las campañas informativas.
En conjunto, el hombre eligió prácticamente igualadas las
dos opciones mayoritarias. Mientras que la mujer tuvo más respuestas
con la opción siguiendo los consejos del profesional sanitario.
En los grupos etarios, los más jóvenes tuvieron más
en cuenta la opción por iniciativa propia, mientras que los comprendidos
entre los 46-55 años, se inclinaron por seguir los consejos del
profesional sanitario, siendo los mayores los que dividieron las dos opciones
mayoritarias.
Dentro del grupo que dijo vacunarse por iniciativa propia, el mayor porcentaje
respecto al sexo corresponde al hombre (62,22%). En la distribución
por edades cerca de la mitad (48,8%) de los que dijeron vacunarse por
iniciativa propia corresponde al grupo de más edad (56-65 años),
mientras que el de 46-55 años fue el que menos encontró
esta opción como adecuada.
Cuando la opción elegida era la del consejo del profesional sanitario,
la distribución entre hombres y mujeres fue aproximadamente igual.
En la distribución por edades también dentro de los que
buscaron el consejo profesional el grupo de más edad era mayoritario.
En el caso de las campañas informativas, el escaso número
de respuestas que eligieron esta opción hace que difícilmente
se pueda extraer comentario alguno, pero 9 de 10 respuestas correspondieron
al sexo masculino y dentro de los grupos y dentro de los grupos etarios,
la distribución fue casi perfecta entre los tres analizados (3,3,4).
Si observamos la distribución de las tres opciones por núcleos
de población, se puede comprobar que la de vacunarse siguiendo
el consejo del profesional sanitario, fue la más elegida en los
núcleos comprendidos entre 5.000 y más de 200.000, mientras
que en los de menos de 5.000 habitantes fue la iniciativa propia la que
sobresalió por encima de las otras dos opciones. Asimismo se puede
constatar otras dos circunstancias:
- En
las poblaciones entre 5.000-20.000 habitantes es donde la iniciativa
propia como opción para vacunarse fue la menos valorada.
- En
las poblaciones de más de 200.000 habitantes, fue donde las campañas
informativas tuvieron más posibilidades de elección.
Si
comparamos la elección de estas tres opciones con lo que ha hecho
esta campaña, es decir, si se han vacunado este año o no,
podemos ver que la tendencia más marcada a vacunarse por iniciativa
propia (66,6%), mientras que los que se vacunan siguiendo los consejos
del profesional sanitario, son los que menor tendencia a vacunarse este
año presentaron (46,87%).
NO SE HA VACUNADO
De todas las posibilidades la más aceptada fue la de que no lo
creían necesario para la persona entrevistada, en el 83% de los
casos. Un 12% se considera reacio a la vacunación antigripal ya
que un 7% cree que la vacuna puede empeorar la situación, y el
5% no cree en las vacunas. Por otra parte, queda todavía un 4,5%
que dice no tener información suficiente.
Este comportamiento en las respuestas es muy similar en todos los grupos
de población estudiados, destacando ligeramente pero solo en el
8,7 % de los casos la respuesta de que la vacuna puede empeorar la situación
en las poblaciones de menos de 5.000 habitantes. Lo mismo puede decirse
en las distribuciones por sexo o por grupos de edad.
Cuando atendemos a la respuesta se puede observar que:
En el caso de los que no creen en las vacunas, se da con más frecuencia
en el hombre que en la mujer y en el grupo de edad de los 15-45 años,
mientras que el de mayor edad esta opción es la menos representativa.
Tanto en la distribución por sexos como por edades, la de que no
se vacunó porque no lo creía necesario, es la que se reparte
más uniformemente en todo ellos.
¿CUÁL ES LA PERCEPCIÓN DE LA VACUNA?
El 65 % de los entrevistados, manifiestan que la vacuna les protege, mientras
que el 34% restante hay que dividirlo entre el 9% que manifiestan que
ha sido peor vacunarse y el 25% que cree que no ha notado diferencia.
En los hombres, la percepción se inclina mayoritariamente a favor
de la protección de la vacuna (70%), mientras que en las mujeres
la diferencia entre la creencia de la protección y las que manifiestan
que no han notado nada, (58% y 37% respectivamente) es mucho menor que
en los hombres.
Atendiendo a la distribución por edades, el grupo de edad más
avanzado, son los que claramente se diferencian del resto en la percepción
de que las vacunas les protege (76%), mientras que en el comprendido entre
los 15-45 años, sobresale la opción no ha notado diferencia
con un 35,7% de los entrevistados de este grupo etario diferenciándose
poco de la respuesta mayoritaria (50%) que ha sido la de que la vacuna
le protege. Sin embargo, si se estudia este grupo de 15-45 años,
y se desdobla en intervalos más cortos, se puede observar que entre
los 15-25 años, el 100 % manifiesta que las vacunas les protegen
y el grupo entre 26 a 35 años es el que en el 100 % de los casos
manifiesta que no han notado diferencia.
Si la percepción de la vacuna, la sometemos a consideración
de los que se han vacunado o no esta temporada, la diferencia es clara,
los que se han vacunado, lógicamente manifiestan la protección
de la vacuna en un 80% de los casos, mientras que los que no se vacunan
la percepción de protección y la de la indiferencia están
equiparadas al 40%.
Atendiendo al tamaño de la población entre el 60 y el 73%
de las respuestas se inclinan por una percepción favorable a la
protección, siendo en:
Las poblaciones entre 20.000 y 200.000 habitantes donde se manifiesta
más claramente que no han notado la diferencia en un 37,5%.
Aquellos que creen que la vacuna les protege, son mayoritariamente la
población que se ha vacunado este año con un 75,2% mientras
que con esta percepción sólo estaría el 24,8% restante
que es la población que no se ha vacunado pero que a pesar de ello
manifiesta que sí cree que la vacuna le protege. Por el contrario,
la percepción de que sería peor vacunarse, se encuentra
en la población no vacunada con un 90% de respuestas en este sentido,
aunque un 10% de los vacunados también se inclinan por esta percepción
negativa.
Si analizamos todos los datos entre las opciones que han elegido la población
estudiada vemos que respecto a las mujeres (64,2/37,8%). Por grupos de
edad, conforme ascendemos en el grupo, la percepción de protección
va subiendo (20% en el de 15-45 años, 27,1% en el de 46-55 y 52,8%
en el de 56-65 años).
Los que optaron por señalar que no han notado diferencia, sobresale
la mujer con respecto al hombre, ya que un 59,2% de las mismas se inclinaron
por la indiferencia del efecto de la vacuna. Con respecto a la distribución
etaria, se encuentra esta opción muy repartida entre los distintos
grupos.
Los que señalan que ha sido peor vacunarse, es el sexo masculino
el que destaca ya que el 80% que contesta esta opción son hombres.
¿QUÉ CONSIDERA QUÉ ES LA GRIPE?
De forma uniforme todas las respuestas independientemente de los grupos
considerados, se inclinan mayoritariamente a considerar que es una enfermedad
vírica, contestada por el 73% de los entrevistados.
¿QUÉ HACE CUANDO TIENE GRIPE?
De forma mayoritaria la opción acudir al médico ha sido
la más representativa, con el 69% de respuestas, seguida por el
21% de quienes manifiestan que se automedica con lo que tiene en casa.
Estas dos opciones se mantienen prácticamente sin variaciones,
independientemente del sexo ni la edad.
Tampoco se modifica este comportamiento, si nos atenemos a la variable
de si el entrevistado se vacunó o no esta temporada.
Si nos atenemos a qué hacen las personas entrevistadas cuando sufren
gripe, podemos apreciar que:
1. Las que acuden al médico el 17,5% está vacunada
2. Las que acuden al farmacéutico son personas vacunadas en un
23,57% de los casos
3. Cerca de un 13% de los que se automedican, son personas vacunadas
¿HA SUFRIDO CATARRO CON FIEBRE ESTA TEMPORADA?
El 23% de los encuestados afirma haber sufrido este padecimiento en la
época de gripe, mientras que el 77% reconoce no haber padecido
nada semejante.
La distribución es muy similar en los dos sexos y cuando se hace
la distribución entre los grupos etarios, los de mayor edad refieren
haber padecido con mayor frecuencia un proceso catarral con fiebre (24,6%
en el grupo de 46-55 años, 24,2 % en el de 56-65 años frente
a 19,70% de la población comprendida entre 15-45 años).
Si analizamos si los que han sufrido este proceso en la época de
gripe, estaban o no vacunados, comprobamos que el 19,78% de los que refirieron
haber padecido este cuadro estaba vacunado.
CONCLUSIONES
- El
impacto vacunal en las poblaciones de 15 a 65 años, es del 16,23%
considerando que debe ser un punto de referencia para ir ampliando en
los grupos de edad próximos a los 65 años, concretamente
56 a 65 años, como el objetivo a introducir el hábito
de vacunarse, habida cuenta que a lo largo de todo el estudio muestra
un perfil muy favorable a la vacuna antigripal. Asimismo debe considerarse
como objetivo las poblaciones medias entre 20.000 a 5.000 habitantes,
donde la práctica de vacunación es menor que en el resto.
- Considerando
los factores de riesgo, debe hacerse hincapié en la baja tasa
de vacunación en algunos de ellos, debiendo insistirse en la
necesidad de que no sólo las cardiopatías, sino también
diabéticos, hipertensos y fumadores habituales, deben considerarse
como sujetos a vacunación antigripal, siendo ésta de carácter
prioritario en estos grupos.
- Es
preocupante que el 45% de los que se han vacunado alguna vez, no se
hayan vacunado esta temporada, sugiriendo una posible recuperación
de esta pérdida de potencial vacunador. Por otra parte, habría
que insistir, en que vacunarse una sola en la vida frente a la gripe,
no sirve y que debe plantearse cada año esta posibilidad. Es
posible que el hecho de que se comente en repetidas ocasiones, que la
vacuna de este año se ha preparado con los mismos virus que en
años anteriores y por tanto, pueden creer que si ya se han vacunado
una vez, no necesitan repetir puesto que los virus son los mismos. Habría
que insistir en que la vacuna anual solamente protege para una campaña
de gripe y no para siempre, pues pierde eficacia. Por tanto, el mensaje
dirigido a este grupo sería: todos los años ha de revacunarse.
- En
todo el grupo estudiado, llama la atención la opción de
vacunarse por iniciativa propia, que probablemente representa una opción
influenciada por las otras dos, es decir, que tanto las campañas
informativas como los consejos del profesional han influido en que mayoritariamente
el grupo de vacune por propia iniciativa.
- La
mayoría cree que no se vacuna porque no lo cree necesario para
él, pero no debe descartarse que hay un 12% que piensa en factores
negativos con respecto a la vacuna y probablemente junto con el 4,5%
restante dice no tener información, podría ser un objetivo
informar adecuadamente.
- Los
resultados percibidos por los vacunados sobre el efecto protector de
la vacuna, no son muy satisfactorios, ya que aunque el 65% de los entrevistados
manifiesta su creencia en que la vacuna les protege, todavía
hay un 35% de ña población que cree que no tiene efecto
alguno o todavía es peor.
- La
tendencia a acudir al médico cuando se tiene gripe, es la más
representativa de todas, destacando que existe un porcentaje del 21%
que se automedica de forma incontrolada, "con lo que tiene en casa",
siendo este un grupo al que habrá que considerar para evitar
las consecuencias de la automedicación.
- Solamente
el 19,78% de los vacunados ha referido tener gripe o un cuadro similar
en esta etapa coincidente con el brote.
Octubre de 2000
Grupo de Estudio de Gripe.
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