Las vacunas antigripales son seguras y normalmente bien toleradas. Sin embargo, se han descrito las siguientes reacciones adversas, poco comunes, tras la inyección:
- Reacciones locales: son las más frecuentes (15%-20% de las personas vacunadas) y consisten en dolor, eritema y endurecimiento en el punto de inyección. Son reacciones pasajeras y suelen durar uno o dos días.
- Síntomas inespecíficos: como fiebre, escalofríos, malestar y mialgias. Se dan en menos del 1% de los receptores de la vacuna. Suelen durar uno o dos días.
- Reacciones de hipersensibilidad: como angioedema, urticaria, asma alérgico o anafilaxia. Se ha notificado muy raramente en relación a la hipersensibilidad a un componente de la vacuna.
En ningún caso las vacunas antigripales pueden provocar la gripe, puesto que su contenido son fragmentos incompletos del virus que no permiten la activación de la enfermedad.




