Preguntas frecuentes

¿Qué es la gripe?

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus de la gripe. Existen tres tipos de virus de la gripe: A, B y C. Los tipos A y B son los más comunes.

La gripe afecta a las vías respiratorias superiores e inferiores y suele acompañarse de síntomas como fiebre, dolor de cabeza, mialgia (dolor muscular) y debilidad. Los pacientes que son de “alto riesgo”, como los ancianos, o los que tienen enfermedades de base como enfermedad cardiaca, pulmonar y diabetes, suelen afectarse con mayor frecuencia y pueden tener complicaciones que obliguen a la hospitalización o incluso produzcan en algunos casos la muerte.

 

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

Los síntomas más comunes de la gripe son fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares, tos seca, y letargia. Otros síntomas menos frecuentes son ojos llorosos y dolorosos, congestión nasal y moqueo. Estos síntomas suelen aparecer de un modo repentino.

 

¿Cuáles son los síntomas de un resfriado común?

Los síntomas más frecuentes son estornudos, moqueo, obstrucción nasal, garganta seca y tos. La diferencia principal es que los síntomas del resfriado común no suelen producir fiebre elevada o malestar general y, además, la gripe suele aparecer de un modo repentino.

 

¿Por qué es importante distinguir entre la gripe y un resfriado común?

Conocer la diferencia entre las dos enfermedades es importante porque en determinadas personas las complicaciones de la gripe pueden ser fatales. En el resfriado común, las complicaciones son menos frecuentes y la duración global de los síntomas suele ser menor.
La gripe puede ser muy grave y más en aquellos pacientes que son de alto riesgo por tener enfermedades de base como diabetes y asma, y aquellos que son ancianos o muy jóvenes. Si podemos distinguir la gripe del resfriado común, podremos manejar de una forma más efectiva aquellos pacientes con mayor riesgo.

 

¿Cómo se diagnostica la gripe?

Actualmente no existen métodos diagnósticos baratos y fáciles de utilizar. Por esta razón, en la mayoría de los casos el diagnóstico se basa en la presencia de los típicos síntomas como fiebre, dolor de cabeza y garganta, tos seca y letargia.

El hecho de que la gripe aparezca durante los meses de invierno puede ayudar a hacer el diagnóstico.

El diagnóstico de laboratorio se realiza durante la enfermedad aguda aislando el virus de muestras de garganta, nasofaringe o esputos (lo que supone más o menos una semana en conocer los resultados) o bien detectando las proteínas del virus de la gripe en las muestras (lo que lleva unas horas).

 

¿Cómo se trata habitualmente la gripe?

Normalmente sólo se tratan los síntomas de la gripe. Es decir, se administran medicamentos que mejoran el estado general del paciente: antitérmicos que reducen la fiebre y antitusivos que hacen desaparecer la tos. La utilización de un tratamiento antiviral específico para el virus de la gripe no es muy común y, además, hasta la actualidad no se disponía de ninguno que fuera efectivo frente al virus de la gripe tipo A y tipo B.

Hasta hace poco, existían únicamente dos fármacos eficaces frente al virus de la gripe, pero únicamente son eficaces frente al tipo A. No se debe olvidar que la gripe también está producida por el virus tipo B. Estos fármacos son la amantadina y rimantadina. En España sólo está comercializada la amantadina y el problema principal que tiene es que produce efectos adversos, especialmente en los ancianos. En la actualidad existen los fármacos pertenecientes al grupo de los inhibidores de la neuraminidasa, zanamivir y oseltamivir, únicos tratamientos para curar la gripe tipo A y tipo B.

 

¿Qué se sabe de los futuros tratamientos de la gripe?

Los inhibidores de la neuraminidasa, son un grupo nuevo de fármacos en el tratamiento de la gripe. Estos fármacos atacan directamente al virus y por esta razón reducen significativamente los síntomas y la duración de la enfermedad.

 

¿Qué fin tiene la vacunación?

La vacuna de la gripe se administra en otoño y su fin es prevenir la gripe. La vacunación está especialmente indicada en pacientes mayores de 65 años (si bien esta indicación en la actualidad se ha ampliado a mayores de 50 años de edad) y en aquellos pacientes de riesgo, que tienen alguna enfermedad de base como asma o enfermedad cardiaca, o pacientes inmunodeprimidos. Debido a que el virus de la gripe varía de un año a otro, la vacuna se diseña en función del tipo de virus circulante en el ambiente y por esta razón, la vacuna se debe administrar cada año.

 

¿Cuántas personas padecen la gripe?

Los brotes de gripe se producen todos los años. La extensión de la epidemia, así como la intensidad de la misma varía de un año a otro y también varía de la localización geográfica.

El número de personas afectadas de gripe y de muertes causadas por la misma es considerable. Las defunciones se producen fundamentalmente en personas de riesgo con enfermedades de base.

Según datos proporcionados por el Centro Nacional de Epidemiología cada año padecen gripe en España unos 3-3´5 millones de personas, lo cual significa en torno a 7.800 – 8.000 personas por 100.000 habitantes.

 

¿Cómo se propaga el virus?

El virus de la gripe se contagia por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas. El virus afecta en primer lugar a las células de las vías aéreas. La replicación viral dura entre cuatro y seis horas. Una vez transcurrido este tiempo, los nuevos virus ya están preparados para infectar el resto de las células. La enfermedad aparece entre 18 y 72 horas después de haber sido infectado. Los síntomas suelen durar una media de cinco días en los que uno no puede hacer otra cosa que permanacer en la cama.
Las complicaciones más importantes son la sobreinfección y la aparición de una neumonía.

 

¿Qué mortalidad produce la gripe?

Depende de muchos factores como el tipo de cepa de virus, la edad de los pacientes y las enfermedades subyacentes. Aproximadamente en un invierno suelen atribuirse a la gripe unas 3.000-4.000 muertes en el Reino Unido.

El impacto de la gripe suele medirse en términos del número de muertes que produce en la población general cada estación invernal. En los Estados Unidos, se estimó que produjo unas 10.000 muertes (más de las que se esperan en dicha época) cada uno de los inviernos entre 1957 y 1986. Durante la pandemia de 1957, se estimó en unas 70.000 muertes.

El número de muertes puede elevarse de forma considerable si aparece una nueva cepa del virus en la comunidad y las personas no tienen ninguna inmunidad. La mayoría de estas muertes ocurren en los ancianos, sobre todo en aquellos que presentan problemas cardiacos, que suelen desarrollar complicaciones posteriores.

 

¿Qué coste genera la gripe?

El impacto económico generado por la gripe impone en nuestra sociedad un considerable número de gastos. Estos pueden ser de dos tipos:

  • Costes directos
  • Costes indirectos

Juntos, constituyen el gasto total.

 

Costes directos

Los costes directos constituyen: la atención médica, los cuidados de enfermería y los medicamentos. Una estimación de estos costes en los Estados Unidos varió de 45.000 millones de pesetas en 1971/1972 a 150 billones de pesetas en 1977/1978.

No suele ser fácil cuantificar todos los elementos que constituyen el coste directo. El gasto en medicamentos suele ser difícil de identificar, muchos se venden sin necesitar receta y no pueden estimarse. Además, los gastos hospitalarios normalmente no diferencian entre el gasto en medicamentos y el gasto de la cama y comida.

Aunque son muy altos, los costes directos del virus de la gripe pueden constituir una pequeña fracción del coste total, quizás solo un 20-30%.

 

Costes indirectos

Los costes indirectos se producen por una disminución en la productividad debido a la enfermedad o a la muerte prematura durante la época de la gripe. Aunque la productividad puede estimarse fácilmente, no tiene en cuenta a los ancianos o a muchas personas sin empleo, ni tampoco tiene en cuenta a aquellos que van a trabajar pero su actividad no es tan eficiente. Otro problema es el intentar valorar la pérdida de productividad de aquellas personas que tienen que cuidar a un pariente anciano o a niños pequeños con gripe.

El coste total es la suma de los costes directos e indirectos. En 1976 el coste total de la gripe en la población de Estados Unidos llegó a ser de unos 900 billones de pesetas en la población de alto riesgo. En 1982 el coste total de una epidemia muy severa en los EE.UU. se estimó en 1.800 billones de pesetas, incluyendo más de 172.000 ingresos hospitalarios.

 

¿Qué diferencia existe entre una epidemia y una pandemia?

Una epidemia consiste en la aparición de una infección en muchas personas de un país al mismo tiempo.

Una pandemia es la aparición de una infección en muchos países. Cuando se produce una pandemia es porque se ha producido un cambio en el virus circulante y no existe ninguna inmunidad porque la gente nunca había sido expuesta a esa nueva cepa. Como resultado, muchas personas de todo el mundo se afectan en muy poco tiempo y en algunos casos se llega a producir la muerte debido a las complicaciones de la gripe.

Con la colaboración de Sanofi Pasteur MSD. El contenido de esta web refleja la opinión del Grupo de Estudio de la Gripe. SPMSD es ajena a su contenido.
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